Ebbe Traberg
MEMORIAL EBBE TRABERG : Ebbe Traberg
El Festival de Jazz de Ezcaray es uno de los más modestos pero a la vez más emotivos de todos los que se celebran a lo largo de la geografía española. Es un homenaje permanente a esa gran figura de las letras y de la música que fue Ebbe Traberg. Su gran humanidad ha quedado plasmada en este… que es su festival.
Podrán venir músicos más o menos importantes, pero en todos ellos hay una constante que perdurará a lo largo de la existencia del propio festival… que es la de hacer buena música de jazz, eso sí, de todos los estilos pero sólo de jazz. Es una de las ideas iniciales del festival al igual que la de apoyar a nuestros propios grupos, que por cierto no tienen nada que envidiar a los demás. Creo que estas dos propuestas se están consiguiendo con mucho trabajo y honestidad.
El propio encanto de esta población, la buena gastronomía regada por los caldos tan magníficos de esta región privilegiada como es La Rioja, hacen que este festival sea un excelente motivo para acercarse y poder disfrutar de todos estos encantos que posee acompañados, como no podía ser de otra forma, por la buena música de jazz.
En todos los grupos que han pasado a través de los años perdura ese buen sabor de boca que deja al tratarlos como grandes músicos que son… pero especialmente por ser excelentes personas, que al fin y al cabo es lo más importante para hacer buena música.
Ojala que todo este espíritu perdure y gracias a todos los que lo hacen posible.
Jesús Pérez-Caballero Lozano
Ebbe Traberg
EL jazz era Ebbe Traberg. Todos los que han escrito con dignidad de esta música, de esta forma de vivir, lo saben. Hablo de José Ramón Rubio, Javier de Cambra, Pedro Calvo y de mí mismo. Y de los que la radian como Cifu, o la ponen sobre un escenario como Alejandro Reyes. Todos sabíamos que él ejercía un magisterio distante, parco y amigable. Y luego se fugaba con su bicicleta hacia Guadarrama. O se ocultaba durante un mes en Izkaray para escuchar a Lester Young, o vivía conmigo el gozo de descubrir a Miles cada día, o me predicaba el interesante futuro de Joshua Redman que yo veía jovezno y enteradillo.
Era un gran poeta danés, y lo sé porque a los poetas se les distingue en la mirada, aunque nunca entendiera una jota de sus libros escritos en idioma tan lejano; pero también por los pocos versos que se permitió regalarnos en castellano.
Y vivió de su corresponsalía de un diario de Dinamarca en Madrid desde mucho antes que Felipe soñara ser jefe del PSOE. Pero se murió anteayer sin apenas avisar. Y en el recital de Joshua Redman estaba vacío su hueco fundamental. Y no era lo mismo. Porque a quién coño le importa ese chiquilicuatre erudito si no es porque Ebbe nos avisa de que «está mejorando» o «ha hecho un disco soberbio».
Ebbe era un viajero, y, hace cuatro años, un buen cineasta danés comprometido con lo que se llama cine de la realidad, hizo una película titulada Traberg, que se puso en la Cinemateca francesa y no en la de aquí, en la que él era protagonista y testigo de la crisis haitiana que acabó con Aristide. Era un homenaje claro a su forma de vivir.
Pero Redman, con su espléndida sección de ritmo y sus efusivos solos, no me alivió la pena ni la compartió, como lo habrían hecho sin duda algunos jazzistas que nos cedieron algo de su amistad: Cherry, Gillespie, Blakey, Hanrahan o Weston. Y menos ayudó Sally Nyolo, que hacía bien esa cosa intermedia que no sé hacia dónde va. Yo le introduje a Traberg un poco en la música de Africa, aunque él ya la conocía por instinto; pero no tuvimos tiempo para más. El era un joven con bastante edad que veía todo con ojos limpios y perplejos. No entiendo cómo se puede haber agostado. Y menos aún que haya dejado desnortados a los hombres del jazz que andábamos siempre en rencilla, salvo cuando su mano templada ponía sosiego en nuestras mezquindades. Ahora nos arañaremos. Y yo, que escribía para él, sabiendo que cada mañana buscaba mi rincón con afecto y lo guardaba, ¿para quién escribiré ahora?
Cortesia : Xavier Rekalde
de la wikipedia Danesa podemos leer :
Ebbe Traberg (1. september 1932 i Ringsted – 9. maj 1996 i Spanien) var en dansk forfatter og journalist. Det meste af sit voksne liv levede han i Spanien, hvor han bl. a. producerede TVprogrammer om jazz for TVE[1]. Til danske aviser, herunder Tipsbladet og Information skrev han artikler og kommentarer om spansk politik, kultur og sport. Traberg var en skattet vært og guide for danske kulturpersonligheder, f. eks. for Klaus Rifbjerg[2], da denne under Franco-regimet samlede stof til bøgerne Med solen i ryggen og Til Spanien. Han har også bidraget til flere af Jørgen Leths film, hvoraf en simpelthen hedder “Traberg“[3]. Traberg har selv skabt dokumentarfilm, f. eks. om den baskiske boldsport pelota.
Landsbyen Ezcaray i det sydlige Rioja, hvor Ebbe Traberg tilbragte sine somre, har siden hans død dannet ramme om en årlig jazzfestival[4] til hans minde.
